Hay una diferencia entre trabajar
para la comunidad y servir a la comunidad: cuando
uno trabaja hay un horario y una serie de
expectativas al igual que responsabilidades; el
trabajo tiende a ser predecible y su más notable
beneficio es su compensación monetaria. Sin embargo,
cuando se sirve a la comunidad no hay un horario ni
una serie de expectativas y responsabilidades
especificas, cada día es impredecible. Es a través
del servicio que en realidad podemos llegar a
apreciar la belleza de la libertad ya que no hay
límites de tiempo que puedan evitar que sembremos en
las vidas de otras personas una semilla de esperanza.
Nuestra más grande recompensa no es dinero, sino la
forma en la cual podemos impactar a nuestra
comunidad y sociedad a largo plazo.
American Fraternity ha estado sirviendo a la
comunidad desde 1989 y a través de todos estos años
ha llorado perdidas e injusticias, al igual que se
ha regocijado con triunfos y victorias a nivel local
y nacional. Hemos tenido el privilegio de invertir
nuestro tiempo y recursos en hacer que las voces de
los menos privilegiados sean escuchadas, con el fin
de lograr que el sueño Americano de “justicia y
libertad para todos” se haga realidad para todos sin
importar raza, color, genero o nacionalidad.
Continuaremos
sirviendo a nuestra comunidad y nuestra nación
porque es un privilegio tanto como un deber.
Entendemos que no podemos pedir algo que nosotros
mismos no estuviésemos dispuestos a dar. También
entendemos que no podemos esperar que nuestra nación
y nuestro gobierno respondan a todas nuestras
necesidades si no estamos dispuestos a tomar un paso
para que nuestras preocupaciones y opiniones sean
conocidas. El futuro de esta nación y esta sociedad
es nuestra responsabilidad, y es a través de
servirnos los unos a los otros que forjaremos un
camino en la adversidad, para mostrarle al mundo que
aun somos una nación de sueños y esperanzas, donde
aun es posible unirnos por un futuro mejor al crear
un presente mejor!

